La comunidad de Minga Porã, Alto Paraná, está en el ojo del huracán tras conocerse denuncias sobre supuestas irregularidades en la asignación de beneficios del programa social Tekoporã, diseñado para asistir a personas en extrema pobreza.
Blanca Ester Portillo Ortiz, hermana del intendente local Clementino Portillo (PLRA), figura como una de las beneficiarias del programa, a pesar de no encontrarse en condiciones de vulnerabilidad, según evidencias presentadas por vecinos. Las imágenes compartidas por denunciantes muestran que Blanca Ester vive en una casa de material cocido, lo que contradice los criterios de pobreza extrema que el programa pretende atender.
Mientras tanto, familias de escasos recursos aseguran que no han podido acceder al beneficio, a pesar de haber cumplido con todos los requisitos exigidos. Los vecinos acusan al intendente de influir para incluir a su hermana en el padrón, desplazando a quienes realmente necesitan el apoyo.
Además de este caso, se han señalado otras irregularidades, como la inclusión de personas fallecidas en el registro de beneficiarios, lo que ha generado dudas sobre la transparencia del proceso de selección.
La comunidad exige una revisión exhaustiva del padrón, sanciones para los responsables de manipular el programa y la implementación de mecanismos que garanticen que los recursos lleguen a quienes verdaderamente lo necesitan. “Es indignante que se utilicen programas sociales como herramientas de beneficio político, mientras los pobres seguimos esperando”, reclamó un vecino afectado.
El Ministerio de Desarrollo Social aún no ha emitido un comunicado sobre las denuncias, pero el caso ha puesto nuevamente en el debate la necesidad de garantizar transparencia en los programas sociales del país.



